Episode 12

Vinos y binomios: cuando el vino es cosa de dos

Nos sumergimos en un mundo de vinos y binomios: parejas que están al frente de una bodega y una vida compartida. ¿Son diferentes sus vinos? ¿Cómo compatibilizan el cuidado de hijos y barricas? Descubre la historia de Finca La Cantera y Bodegas Alzania con sendas parejas al frente de estos proyectos familiares en el nuevo capítulo del pódcast "Mi gente tiene D.O.N.: relatos de vida y vino". 🎙️🍇

Transcript
Locutor:

Mi gente tiene don relatos de vida y vino.

Presentadora:

Cuando el vino es cosa de dos, cuando una pareja, además de compartir su vida, decide crear una bodega juntos, de la mano, día y noche, noche y día. Cómo es su vida, cómo son las bodegas nacidas de parejas. Nos sumergimos en dos de ellas.

En la primera a la que vamos a acudir es la finca la Cantera de Santa Ana. Tomás Santos y Silvia Peña nos acompañan. Hola.

José Manuel Echeverría:

Hola.

Presentadora:

Bienvenidos. Bodegas y viñedos Alzania. Quienes la lideran son José Manuel Echeverría y María Sáenz Olazábal. Ella no ha podido venir. José Manuel, sí. Bienvenido.

Comenzaremos a conocer vuestras historias. La finca cantera de Santa Ana se encuentra en Muchante, en el monte de las viñas, bodegas y viñedos Alzania, en los Arcos.

También en Arroniz tienen viñedos. Allá nos vamos. ¿Nos contáis vuestra historia?

Tomás Santos:

Muy bien.

Presentadora:

Tomás, Silvia, contadnos cómo os conocisteis.

Silvia Peña:

Tomás es de Pamplona y yo de Barcelona y estudiamos enología en Tarragona. Íbamos juntos a clase, que siempre he.

Tomás Santos:

Dicho que me copiaban los exámenes. ¿Es una broma recurrente, verdad? En las visitas a bodega y así. Pero sí, nos conocimos en la universidad.

Presentadora:

¿Perdona, la broma tiene fondo real o no?

Tomás Santos:

No, no, eso es lo que dice siempre ella.

Presentadora:

¿Y tú?

Tomás Santos:

Yo creo que sí, pero bueno, le fue bien no copiar porque sacó mejor nota a ella.

Presentadora:

O sea que ahí tienes la prueba, Tomás. Y vinisteis para aquí. Silvia, tú eres de Barcelona.

Silvia Peña:

Yo soy de Barcelona, pero Tomás enseguida empezó a trabajar en una bodega en Corella y yo me vine, me engañó y me vine a Navarra. No había estado nunca en Navarra y llevamos ya, o llevo yo al menos más de 20 años aquí.

Presentadora:

¿Empezaste también a trabajar en otras bodegas?

Silvia Peña:

Tomás en Rioja y luego en el:

Presentadora:

¿Y cómo fue ese momento? ¿Por qué os decidisteis dejar de trabajar para otras bodegas y crear vuestro propio proyecto, que es vuestra propia aventura?

Tomás Santos:

Bueno, al final es, yo creo, lo que todo enólogo desea, el tener su bodega pequeña con la viña. A nosotros nos gusta mucho también el trabajo en viña, lo que es el cultivo, porque de hecho somos los dos biólogos también de estudio.

Y bueno, esta bodega sabíamos del potencial que tenía, sobre todo vitivinícola. Es un suelo que da unos vinos muy buenos.

Nos surgió la oportunidad y nos animamos un poco locura porque bueno, tenemos tres hijos pequeño en común, bueno, en común pequeños, solo tres hijos vamos. Y en común que no tenemos con otras parejas más hijos. Pero eso pues mucha locura porque donde vivimos no tenemos familia.

Yo soy de Pamplona y bueno, pues bodega, empresa, tres hijos, perro, pues eso.

Silvia Peña:

Vendimia a inicio de curso siempre ha sido un poco locura, pero bueno.

Presentadora:

¿Estáis en época de crianza, no? En personal y de bodega.

Tomás Santos:

Pues sí, bueno, los niños ya van, ya serían crianzas, no son reservas, pero ya van siendo. El mayor cumple ahora, bueno, el año que viene 15 años, pero sí, ya vamos saliendo un poco como recordáis los.

Presentadora:

Inicios del la bodega con la familia.

Silvia Peña:

Más pequeña, nos los llevábamos siempre todos a la bodega y ellos pues en medio limpiar con la manguera y ayudar a arrancar yerba.

Tomás Santos:

Y siempre, sí, siempre con prisas y eso.

La temporada de vendimia, pues la más llamativa, porque claro, cuando en una pareja, ese enólogo, uno de los dos, pues el otro apechugara, supongo, con más cosas en casa. En nuestro caso no le puedes cargar de trabajo a la pareja porque está igual que tú.

Desde final de agosto hasta final de noviembre siempre lo recordamos como de la guerra un poco.

Silvia Peña:

Será igual. ¿Lo más difícil de trabajar juntos? Bueno, luego al final nos conocemos, sabemos lo que queremos, nos gustan las mismas cosas y es fácil.

Y luego tienes confianza para decir, para.

Tomás Santos:

Mandarte a paseo y al ratito pues ya arreglarlo. Eso es.

Silvia Peña:

Y no pasa nada.

Presentadora:

Claro, es que es curioso porque os habéis elegido en la vida personal, en aquello del amor, pero también en lo laboral.

Tomás Santos:

Sí, a ver, y todo el mundo nos decía en un comienzo que era arriesgado, que si te va mal, pues al final te vas los dos. Pero bueno, es un proyecto muy chulo, la bodega nos encanta y bueno, nos repartimos distintas tareas.

Yo estoy más en la viña papeles, Silvia en tema enológico igual se encarga de cosas que yo no hago, aunque siempre todo comentándolo, porque la verdad es que en eso sí que coincidimos bastante, en el tipo de vinos que queremos elaborar coincidimos bastante.

Presentadora:

Tenéis una visión compartida que es lo más difícil y lo más sencillo de trabajar juntos.

Silvia Peña:

Lo más sencillo que pensamos igual a la hora de hacer las cosas.

Tomás Santos:

¿Y lo más difícil?

Silvia Peña:

Lo más difícil para mí, el tema familiar.

Tomás Santos:

Bueno, y estar y estar muchas horas juntos al todo el día está cansado que discutes. Sí, igual al final del día de trabajo en vendimia, pues estás cansado. ¿Pero.

Presentadora:

De qué discutís más, de la bodega o de temas familiares, personales?

Tomás Santos:

Ahora discutimos menos, no, en casa no discutimos ahora. ¿Ahora las discusiones las dejamos en el trabajo? Pues muchas veces por priorizar, por a ver qué hacemos antes.

¿Al final, como es bodega pequeña, qué hacemos todos nosotros? Porque no tenemos actualmente trabajadores.

Si necesitamos ayuda pues viene, viene gente y en vendimia por supuesto, pero en el día a día estamos nosotros dos.

Entonces nos toca hacer desde la viña barricas, tema administrativo, que cada vez es más, hay más trabajo y muchas veces eso, no sabemos qué hacer primero y a veces no coincidimos.

Presentadora:

¿Tenéis normas, por ejemplo, de no hablar de trabajo en casa o no.

Silvia Peña:

Hemos hecho siempre, aún trabajando en otras bodegas?

Tomás Santos:

Bueno, es que nuestro trabajo en ese sentido está guay. Tú te abres una botella de vino que has hecho, es un momento y comentas el vino oye, esto podríamos hacer así.

Presentadora:

¿Cómo es ese momento en el que abrís una botella de un vino que habéis creado juntos?

Tomás Santos:

Pues bueno, no es súper especial porque lo hacemos, no te iba a decir a diario, pero bastantes veces a la semana, pero hombre, te da orgullo.

Ÿousand te hace ilusión y te da orgullo tomar un vino y que lo tome la gente y que le guste, que en la viña ya estamos trabajando en la viña y estamos pensando en ese momento de abrir la botella. No tenemos visión solo de agricultor, tenemos visión de agricultor, enólogo, vendedor.

Presentadora:

Proyectáis vuestra imagen en ese instante en el que abrís esa botella en la que habéis creado ese vino, ese un reto que tenéis en mente como el de haber creado vuestra propia bodega.

¿Ahora, si hacéis memoria de lo que creíais y pretendíais en un primer momento, a este punto actual, podéis decir que habéis conseguido vuestro logro, vuestro objetivo?

Tomás Santos:

Sí, yo creo que sí. Ahora mismo, aunque somos pequeñitos, hacemos 12 vinos diferentes de nuestras propias uvas y.

Silvia Peña:

Este año vamos a intentar y este.

Tomás Santos:

Año vamos, bueno, vamos a intentar, no lo vamos a lograr. Lo vendríamos ayer y este año vamos a hacer un nuevo producto. Ÿousand y es súper guay. Hacemos los diseños de etiqueta, los nombres de los vinos.

Por ejemplo, traemos hoy unas camisetas de un vino que se llama Make y hacemos como un juego de palabras make noise. Silvia lleva de Make love. Bueno, pues son cositas que eso igual en una bodega grande no vas a poder hacer y a nosotros nos gusta porque es vuestra.

Sí.

Presentadora:

Cuando dicen que un vino es como.

Tomás Santos:

Un hijo, pues sí, pues mira, 12 vinos más tres hijos más el perro.

Presentadora:

Tú decías que no tenías más hijos.

Tomás Santos:

Fuera normal, fuera no tenemos y yo no quiero eso ya. Silvia no lo sé, yo no puedo.

Presentadora:

Bueno, vinos, hijos vinos.

Tomás Santos:

Hijos vinos, sí, hijos vinos, sí, bueno, ya tenemos la gama cerrada.

Silvia Peña:

Bueno, pero bueno, cada equis, no, pero.

Tomás Santos:

Cada equis tiempo te pueden surgir ideas. Pues vamos a hacer esto también vamos.

Silvia Peña:

A probar, vamos a intentar.

Tomás Santos:

do empezamos a elaborar en el:

Presentadora:

Claro, 4 ojos ven más que dos, es decir, que entre los dos os ayudáis en esa visión de futuro.

Tomás Santos:

Sí, bueno, pero una empresa con cuatro ojos solo no son muchos ojos. Entonces a veces sí que es verdad que no te digo que te abruma, pero pues sí que a veces dudas.

Presentadora:

Cuando uno duda, por ejemplo, le toca a Tomás dudar más. ¿Silvia, tú qué haces?

Silvia Peña:

Bueno, yo igual soy como más inconsciente.

Tomás Santos:

Yo pienso menos y sí, yo le doy más vueltas a las cosas. Puede ser, sí.

Silvia Peña:

Y desconecto más también. Igual. Por eso en casa puedes no discutir tanto.

Tomás Santos:

No sé, puedes no discutir tanto. Hombre, que tampoco va a parecer no.

Silvia Peña:

Pero no discutiendo lo que normalmente la gente siempre te dice. ¿Bueno, y no discutís más al estar siempre todo el día juntos? Pero no, bueno, hay que probar, hay que probar. Que no sale bien, pues no sale bien.

Para hay que intentarlo.

Presentadora:

¿Y vosotros os lleváis bien dentro y fuera?

Tomás Santos:

Sí, bueno, como todas las parejas al final, o como todos los compañeros de trabajo, pues aunque te lleves bien y tengas muchas cosas en común, de vez en cuando discutes. Yo no creo que haya trabajo en el que no haya. Y cuando tienes la confianza, pues pues es más fácil. Pero no sería algo a destacar.

No sería algo a destacar.

Presentadora:

¿Felices, contentos de vuestra decisión?

Tomás Santos:

Hombre, pues sí, pues sí, pues sí.

Presentadora:

Pues sí, pues sí.

Tomás Santos:

¿Podemos brindar?

Presentadora:

Brindad. Ya luego brindaremos más, pero venga, brindadia.

Tomás Santos:

Bueno, y tomar un poquito ahora.

Presentadora:

Ahora.

Siguiente parada en las bodegas y viñedos Alzania, una pequeña bodega familiar en los arcos, dirigida por el matrimonio de enólogos María Sáenz Olazábal y José Manuel Echeverría. José Manuel, bienvenido.

José Manuel Echeverría:

Gracias, buenos días.

Presentadora:

Responsabilidad la tuya, porque representas a María también.

José Manuel Echeverría:

Sí, sí.

Presentadora:

Así que a ver qué dices, que te escuchamos. Ambos sois enólogos, profesión, pasión compartida. ¿Dónde os conocisteis? ¿Desde cuándo os conocéis?

José Manuel Echeverría:

Hombre, pues fue muy curioso y bonito porque precisamente nos conocimos estudiando enología Zweitausendein, hace ya 29,30 años, magíster de viticultura y enología, que entonces se hacía en Logroño. Y nos conocimos ahí, igual que Tomás.

Presentadora:

Y Silvia, por cierto.

José Manuel Echeverría:

Es cosa bonita. Nos une el vino. Nos une el vino, sí, sí.

Presentadora:

¿Cuál ha sido vuestra trayectoria hasta que decidís que sí?

José Manuel Echeverría:

¿Bueno, mi mujer es bióloga y enóloga, yo soy ingeniero agrónomo, entonces bueno, luego el avatar quiso que ella estuviese trabajando unos años en Rioja, en algunas bodas de Rioja y yo estuve trabajando en en mis inicios en Navarra, en varias bodegas, bodegas importantes y ya pues ese gusanillo que tienes que Oye, por qué no hacemos lo nuestro, montamos nuestra propia bodega? Porque sí que tenemos, pues en mi caso aquí en Navarra, pues tenemos viñedos de mis padres, de mi familia.

Mi mujer también desciende de familia de viticultores, sus abuelos eran de San Asensio, en la Rioja y tenían la típica casa familiar con bodega subterránea abajo.

nos empujó a que en el año:

Presentadora:

Año:

José Manuel Echeverría:

Sí, hombre, pues sí, menos de 30 años teníamos. Estaba un poquito loco para montarnos en ese berenjena.

Presentadora:

¿Cómo fueron esos años?

José Manuel Echeverría:

Fueron muy bonitos porque claro, lo cogimos con tanta gana. Estás luchando por salir adelante por todo el mundo.

Nuestra vocación desde el principio era fundamentalmente en exportación y bueno, pues tuvimos la suerte de que Ÿousand salió bien la jugada, gustaron los vinos, se habló bien de la bodega, de los vinos y poquito a poquito tuvimos unos años muy buenos de una expansión maja en diferentes mercados internacionales y nos dio muchos ánimos para seguir continuando.

Entonces claro, no nos podemos quejar porque este año hacemos el 25 aniversario del 25 año que se hace vino en nuestra bodega, es una cosa muy bonita y por ello pretendemos también hacer alguna cosa especial, algún vino nuevo, original. ¿Sí, sí, pues de agradecimiento Ÿousand, seguís.

Presentadora:

Teniendo la misma energía?

José Manuel Echeverría:

Y sí, yo creo que vamos, nosotros tenemos la suerte de que nos dedicamos a lo que nos gusta, que eso cualquiera no lo puede decir y es una maravilla. La pasión que tienes de la viña, del vino y vivir de ello es muy bonito.

Presentadora:

Es una pasión que compartes con tu pareja.

José Manuel Echeverría:

Sí, sí, claro, es que es más bonito todavía porque verdaderamente, aunque no somos unos locos que estamos todo el día en casa hablando de mí, algunos se crean no, no, no, somos gente muy familiar, de casa, de salir con amigos, de estar por ahí. Al final es una cosa que nos ha unido, nos sigue uniendo y que nos da muchas satisfacciones. Es así.

Presentadora:

Así que para ti trabajar en pareja.

José Manuel Echeverría:

Para mí es fenomenal porque es que además nos hemos compaginado muy bien, porque claro, las bodegas pequeñas tenemos muchas cosas que hacer y para que la cosa funcione pues realmente tienes que hacer de todo. Entonces claro, nosotros hacemos desde la viticultura, la enología, las ventas, facturación, contabilidad.

Mi mujer es bióloga y enóloga, pero tuvo que hacer cursos de contabilidad, de facturación y llevamos todo el tema de papeleo lo llevamos nosotros también, o sea, no entra una asesoría, la bodega.

Presentadora:

Así que repartís los roles.

José Manuel Echeverría:

Sí, sí, sí.

Presentadora:

¿Tenéis hijos?

José Manuel Echeverría:

Una hija tenemos, sí. Una hija que ahora tiene 21 años, va a cumplir. Le gusta este tema también está estudiando arquitectura, pero la bodega ahí está.

Ahora ha diseñado ya una etiqueta de un vino, ya se quiere involucrar más, es una cosita que le gusta y ahí está.

Presentadora:

¿Y a ti te gustaría?

José Manuel Echeverría:

Sí, hombre, cómo no, cómo no. Además tiene unos buenos maestros para aprender.

Presentadora:

¿Qué es lo más difícil, lo más complicado? ¿Se lo preguntaba también a Tomás y a Silvia, de crear un proyecto en conjunto con la persona con la que compartes tu vida personal?

José Manuel Echeverría:

Hombre, es que yo no sabría decirte, porque para nosotros no ha sido nada complicado ni difícil.

No sé, hemos tenido nunca ningún encontronazo respecto o relativo al vino, de opinar muy diferentemente sobre algún tema de elaboraciones o de tipo de vinos. Es que hemos coincidido también en todo, que realmente no te podría decir que ha existido dificultad.

Yo creo que hubiésemos tenido más dificultad con otra persona, Jena, realmente, o sea, con otro socio externo que no fuese la pareja.

Presentadora:

¿Ha sido una ventaja entonces?

José Manuel Echeverría:

Sí, yo creo que sí. Para mí, para nosotros ha sido ventaja.

Presentadora:

¿Habéis establecido algún tipo de norma o no?

José Manuel Echeverría:

No, no, no.

Presentadora:

Natural.

José Manuel Echeverría:

No hay norma.

Exactamente, no hay ninguna norma ni coincidimos bastante en los gustos, en la visión global, tanto de producto como de mercado, porque claro, es muy importante eso, un poco saber hacia dónde tienes que ir, pues tienes que compartirlo. Y hoy tenemos la suerte de que sí que coincidimos.

Hombre, es cierto que viajamos bastante, nos movemos mucho, somos nosotros los que vamos a ferias, yo asesoro otras bodegas externamente. Entonces, bueno, al final ves ves por dónde se mueven las cosas y te tienes que integrar, más que integrar, adaptar, porque esto ha cambiado mucho.

Sigue cambiando el mundo de vino, es una constante evolución y te tienes que adaptar. Ahora mismo el vino tinto pues va hacia abajo, sub el blanco, pues habrá que hacer otro tipo de vinos, otro tipo de productos.

El vino tinto que se lleva ahora es más de corte borgoñón, para entendernos un poquito, un poquito más suave. Hace años, cuando empezamos, se llevaba el estilo burdeos, que eran vinos más corpulentos, con más color, más fuerza, más rotundo.

¿Ha cambiado el consumidor de ahora? Pues es diferente y dentro de 10 o 15 años será diferente también.

Presentadora:

Entonces hay que adaptarse, siempre atento a todo lo que está, a todo lo que viene. ¿Crees que los vinos creados por parejas tienen algo especial o no? Se me está yendo.

José Manuel Echeverría:

Yo creo que sí, yo creo que sí. Es una cuerda.

Al final el vino, aparte de como tal, como producto hay que transmitir algo más, ya no son solo sensaciones organolépticas, sino hay que transmitir una historia, algo que contar. Y cada vez más, cada vez más. Desde el origen del viñedo, del arcépar, de la familia, hay que transmitir algo.

Y eso influye también, porque yo creo que es una cosa bonita el aportar los dos algo siempre a cada vino que haces, pues es bonito. Sí, sí. Son vinos originales.

Presentadora:

Ese momento en el que por fin pruebas lo que habéis creado conjuntamente, como es para vosotros dos.

José Manuel Echeverría:

Hombre, pues es muy interesante y además en nuestro caso lo hacemos siempre. Yo me encargo de hacer una cosa muy curiosa, porque siempre que vamos a hacer un blend, un vino nuevo, pues lo hacemos a ciegas.

Entonces yo preparo unas muestras y no le digo a María que hay, obviamente, oye, pues vamos a ver. Y tenemos que coincidir. Y lo bueno es que coincidimos siempre, o sea, es que generalmente Pampa Perfecto es una cosa súper satisfactoria.

Es verdad, porque claro, fíjate qué problema y qué dilema habría si estuviéramos ahí discutiendo a mí me gusta este, a mí este no me gusta nada. Generalmente siempre acotando, acotando, pon, acabamos en lo mismo. Y eso es muy bonito.

Y además que ya te digo que hacemos a ciegas, hacemos un montón de Ÿousand, de diferentes muestras, de Bles, vamos catando, vamos catando. Igual es que ya tanto tiempo juntos nos hemos acostumbrado el uno al otro y coincidimos hasta los gustos.

Presentadora:

Probablemente hablábamos de vinos y binomios, casi de simbiosis en su vida.

José Manuel Echeverría:

Sí, sí, sí. Para nosotros ya te digo que es todo ventajas. Nunca hemos tenido nada, nada, nada y la más mínima pelea por el tema de los vinos ni de las viñas.

Presentadora:

Todo ventaja entonces.

José Manuel Echeverría:

Sí, sí.

Tomás Santos:

De la uva al corazón, mi gente.

Presentadora:

Tiene don José Manuel, sumamos a Tomás, a Silvia. ¿Después de escuchar vuestras historias, creéis que compartís similitudes? Yo ya digo una. Os conocisteis las diferentes parejas estudiando enología.

Eso ya es, vamos, es un campo de cultivo de parejas.

Tomás Santos:

Sí, bueno, en nuestra promoción son los únicos.

José Manuel Echeverría:

En nuestro caso salimos dos. Sí, sí, sí, dos parejas salimos a.

Tomás Santos:

La promoción, luego viene la otra.

José Manuel Echeverría:

¿Harían Malvino eso después al fin, qué harías Malvino, Tomás? ¿No congeniaban en la cata?

Tomás Santos:

Puede ser.

Presentadora:

¿Y si nos escucha ahora una pareja, enólogos que deseen crear una bodega, cuál sería vuestro primer consejo que le daríais?

José Manuel Echeverría:

Uff, qué complicado. Pensaréis un poco locas ahora en estos tiempos de cuenta bodega. No, es broma, es broma, es broma.

Hombre, pues eso es lo que te pide el cuerpo, una cosa muy bonita y si realmente se hace con ganas y con la pasión que creo que nosotros hemos tenido, pues adelante. Al final es precioso vivir de lo que te gusta.

Tomás Santos:

Sí, es un poco como tener hijos. Yo creo que si lo piensas no los tienes.

O sea, tiene que ser un poco, no te digo locura, pero dejarte llevar y no pensar demasiado porque si no, no harías las cosas.

José Manuel Echeverría:

Sí, efectivamente.

Tomás Santos:

¿Aparte de por trabajar juntos, por ser eso, un proyecto familiar, no? ¿Que eso pues al final es más duro que no? ¿Cuando trabajas para alguien, en muchos casos.

Presentadora:

Más duro, pero más bonito, no? Tiene que tener una magia especial el crear algo en pareja.

José Manuel Echeverría:

Sí, yo creo que sí, estoy encantado.

Y son muchas horas de dedicación, aparte de la inversión que hay que hacer, que es muy grande, porque hoy en día el negocio del vino como negocio, pues tiene poco para la inversión que hay que hacer.

Pero los que estamos locos por esto, pues hoy es así, requiere de unas inversiones para montar una bodega, una bodega física, Zweitausendein, que es lo que hace falta, porque claro, es muy bonito hoy en día no voy a hacer un vinito no sé dónde.

No, no, lo que hace falta es bodegas de verdad, proyectos que fijan población, que respetan el ente local, teniendo viñedos en los municipios, el medio ambiente, la biodiversidad. Con las viñas estás colaborando en la economía local.

O sea, al final pequeñas bodegas y medianas bodegas creo que es algo fundamental que existan para que una denominación se mantenga y sea más visible. Hacen falta muchos proyectos de nuestro estilo, ojalá hubiese más.

Tomás Santos:

¿Además, Navarra ahora sí que hay alguna más, yo creo, pero no ha destacado por ser una zona de bodega pequeña, así como en otras denominaciones o regiones sí que es más habitual, en Navarra.

José Manuel Echeverría:

No hay muchas comparadas con unas denominaciones, no?

Presentadora:

Diríais entonces.

Porque claro, para que haya más hace falta sentir esa pasión y sentir ese deseo de crear un proyecto unido a la tierra y que sea tuyo, que sea pequeñito, con ansias y con ganas de crecer.

Tomás Santos:

Sí, hay que tener ese punto de aventura.

Es una aventura de vida, no es un proyecto que tardas seis meses en organizarlo, o sea, no es montar una tienda, con todo el respeto, pero es otro tipo de negocio. Es un negocio de años. Fíjate las viñas, tú las plantas y mínimo las vas a tener 20, 30 años.

Pues eso hace que mucha gente igual no se anime, porque en el mundo moderno es todo la inmediatez, lo queremos todo ya. Y encima sin esfuerzo.

José Manuel Echeverría:

Esto requiere mucho esfuerzo además, y es.

Tomás Santos:

Muchas horas, muchos días al año. No es ganadería, que es más esfuerzo aún.

Presentadora:

Pero bueno, es un proyecto a largo plazo, tanto el personal como el laboral.

Tomás Santos:

¿Mirar hacia el sí, es como hasta que la muerte nos separe un poco, no? ¿Es como un matrimonio que sea así.

Presentadora:

Que es así, antes de que ese momento llegue, el de la muerte, digo, tenéis más planes para el futuro? ¿Cuáles son vuestros planes para el futuro?

Tomás Santos:

¿Personal o laboral?

Presentadora:

Vamos a dejar a lo laboral, que no me quiero meter en terrenos que no me llaman.

José Manuel Echeverría:

Nosotros tenemos proyectos de nuevos vinos, nuevas elaboraciones, porque si te quedas quieto estás muerto. Y eso es así. Hoy en día ya no vales sota caballo rey.

Hay que ver lo que está pasando en las comunidades vecinas, como la propia Rioja, que era la dueña y señora del vino en España, y hoy en día también está teniendo unos problemas brutales de comercialización. ¿Sobra vino, pero claro, qué sobra? Hay que analizar. Pues habrá que hacer algo que sobre menos.

Habrá que adaptarse a la demanda de mercados emergentes, a la demanda de gustos de las nuevas generaciones que vienen.

Nosotros, bueno, en ese aspecto sí que tenemos la idea de desarrollar nuevos proyectos de nuevos productos, porque es que si no nos quedaríamos un poquito como parados, anquilosados, y esto de las cosas nuevas nos anima a seguir. Me imagino que en vuestro caso será parecido, que tendréis que sí, vamos.

Silvia Peña:

Bueno, pero también un poco hacemos cosas diferentes, pero porque también nos gusta probar y vamos a intentar hacer los que estudiamos en Tarragona, espumosos, pues vamos a probar a hacer un espumoso, vamos a probar a hacer otro tipo de vino.

José Manuel Echeverría:

Claro, claro.

Silvia Peña:

Pero por satisfacción personal, más que igual, buscando el mercado, que también hay que.

Tomás Santos:

Ambas cosas, ambas cosas, sí, sí. En nuestro sector, pues plantar una viña, cuando tienes una tierra que quieres plantar, pues eso es un proyecto muy chulo.

José Manuel Echeverría:

Muy chulo y muy a largo plazo.

Tomás Santos:

O sea, desde que plantas un viñedo hasta la etiqueta y el embotellado, estás venga, a decidir cosas. Es una pasada la cantidad de opciones que tienes y con las que puedes jugar. Sí, sí, sí.

Entonces, pues lo que decía, sacar un vino nuevo, pues es que es un proyectazo. Y si encima es de una viña que vas a plantar, pues ya ni te cuento.

Presentadora:

Y si encima lo haces con tu pareja, ni te cuento.

Tomás Santos:

Eso es, eso es. Y ya ni te cuento. Ya ni te cuento. No te lo voy a contar. Algo hemos contado, pero no hemos contado todo. Otro día, otro día.

Presentadora:

Lo vamos a dejar entonces. Ahí lo vamos a dejar.

stáis consiguiendo. Así que:

¿Brindamos?

Tomás Santos:

Por supuesto. Un Merid. Muchas gracias.

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